La incorporación de valor agregado en la oveja de refugo en sistemas productivos del sur de la Provincia de Córdoba

 

Este trabajo pretende aportar información a través de la práctica profesional a realizar, acerca de la variedad de productos que se pueden lograr a partir del ovino refugado y el precio obtenido por ellos, ya que la oveja se comercializa al bulto, recibiendo un ingreso que solamente se basa en el precio de la carne, dejando de lado la remuneración por las otras materias primas que conlleva.

Por:

Juan Cruz SERENO

En nuestro país la producción de ovinos está concentrada principalmente en tres grandes zonas que tienen características bien definidas: Patagonia, Pampa Húmeda y Mesopotamia.

En el resto del país, algunas zonas cuentan con una explotación lanar de características subsistenciales (de Gea, 2004) mientras que en otras la oveja comparte el uso de la tierra con otras actividades productivas (Iglesias, 2013).

La Provincia de Córdoba forma parte de ésta última zona, habiendo variado el stock lanar, desde el año 2002, con 147 mil cabezas (Freire et al. 2013), llegando al año 2014 con una existencia de 279 mil ovinos (Bayer, 2015).

Evidenciando de este modo un claro crecimiento en la población ovina de la provincia.

El modelo productivo argentino donde el productor primario se encuentra aislado del resto de la cadena de valor agregado, no se repite en los países desarrollados, donde día a día los productores se integran verticalmente a la cadena agroindustrial.

Argentina necesita generar condiciones que incentiven la toma de decisiones para elaborar y ejecutar emprendimientos con inversión público/privada, reinvirtiendo los recursos generados por el sector agropecuario primario, posibilitando que el capital tierra sea mejor aprovechado, multiplicando varias veces el valor de la producción primaria, antes de llegar a los puertos.

Cualquier transformación y agroindustrialización en origen genera movimientos de la economía, rentas y muchos puestos de trabajo en el territorio productivo (Bragachini, 2010).

Las ovejas de refugo conforman una categoría que incluye a las hembras viejas o con problemas reproductivos, que deberían ser descartadas del sistema productivo (Civit et al, 2014) cada año, constituyendo una fuente substancial para obtener valor agregado.

En los sistemas laneros el porcentaje de refugo de vientres varía entre el 20- 25% (alrededor de 4-5 años de vida productiva), debido a que la cantidad y calidad de lana se resiente rápidamente con la edad (Simonetti et al. s.f; Isdhal Troye, 1987).

En los planteos carniceros el porcentaje de refugo varía entre el 15-20% (entre los 5-7 años de vida útil), las ovejas se pueden mantener más años en la majada porque el deterioro de los aspectos reproductivos ocurre a una edad más avanzada (Simonetti et al. s.f).

Se deben descartar aquellas ovejas que no estén aptas para el siguiente servicio, no solo por motivos de carácter reproductivo, sino por diversas causas como dentición (Calvo, 1978; Hellman, 1965; Scott, 2010; Bianchi y Fierro, 2014) que es de fundamental importancia para que puedan acceder a una adecuada alimentación, sumando a ella los defectos en la boca y el aparato 2 locomotor (Simonetti et al. s.f ; High, 2008).

Si los animales no se refugan pasan a ser un capital con pérdida de dinero para el productor. Obviamente, mantener ovejas improductivas o de baja producción es económicamente ineficiente (Filley, 2009).

Por lo tanto, realizar el refugo anual de los vientres es fundamental para mejorar la calidad del rebaño, y por ende su producción, ya sea lanera o carnicera, utilizando las ovejas refugadas para la obtención de diversos productos, aumentando así su valor agregado.

De este modo se incrementa la rentabilidad de la producción ovina, beneficiando a los productores. La realización de embutidos y hamburguesas a partir de la carne de ovinos de refugo, son un ejemplo para la obtención de valor agregado, siendo ya una realidad en el país vecino de Brasil (dos Santos Junior et al. 2009; Guerra et al. 2012), y que poco a poco se van colando como proceso de transformación de la carne ovina argentina; así como la elaboración de escabeches, y productos artesanales, elaborados con cuero, lana y pezuñas entre otros, buscando introducirse en el mercado y colmar la atención de la sociedad y así favorecer su consumo.

Este trabajo pretende aportar información a través de la práctica profesional a realizar, acerca de la variedad de productos que se pueden lograr a partir del ovino refugado y el precio obtenido por ellos, ya que la oveja se comercializa al bulto, recibiendo un ingreso que solamente se basa en el precio de la carne, dejando de lado la remuneración por las otras materias primas que conlleva.

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